9 de octubre de 2016

La oportunidad de Europa






Quizá sea verdad que, de alguna forma, acabo navegando siempre a contra corriente, pero una vez más me veo obligado a negar la mayor. Europa no está desapareciendo, es más, puede que Europa esté enfrentando su momento más importante en la Historia. Quizá en un año me vea obligado a escribir otra entrada diciendo lo que pudo ser y jamás será, admitiendo que Europa no tiene remedio, pero desde luego no será hoy.

Todos conoceréis el experimento de la rana que al meterle el agua hirviendo saltaba al quemarse, pero si le metían en agua fría y la iban calentado, se quedaba en ella hasta morir. Pues bien, Europa llevaba abrasándose mucho tiempo y nadie parecía darse cuenta. Habíamos llegado a tener el concepto de que la unión económica era el único fin y no el medio para conseguir el fin que es la Europa que muchos anhelamos. Después de haber luchado contra viento y marea tras salir de la segunda Guerra Mundial, entendiendo que la única posibilidad para la paz era avanzar unidos (donde lo político tendría mucho más peso que lo económico), después de haber tenido un enemigo que amenazaba todos los valores sobre los que se fundaba Europa, y después de haber logrado tanto como significó el Tratado de Maastrich, al cual no daremos nunca la importancia que tuvo, llegamos al mejor momento para Europa: una paz real por primera vez en toda su historia, una libertad al dejar de ser títeres de los intereses de otra superpotencia, y una base enorme para construir esa Europa que por siglos se había pedido, la defensora de la libertad, la igualdad de derechos, un espacio donde la diversidad fuese portada con orgullo, donde las diferentes naciones cooperasen, un lugar de prosperidad económica, capaz de proyectar su influencia para defender los intereses de sus ciudadanos y que a su vez estos coincidieran con los del resto de las personas.

Maastricht fue el tierra a la vista para ese gran sueño, y la posibilidad de alcanzarlo era tan real, que nos confiamos, dejamos de remar y de luchar por Europa, y la resaca nos arrastró de nuevo mar a dentro. Desde entonces, puede que se hayan conseguido ciertos logros, anecdóticos en todo caso, quizá fruto de la inercia de las décadas pasadas, pero hemos puesto en riesgo todo lo logrado durante cinco décadas.

Por fortuna llegó un irresponsable Cameron, y queriendo salvarse el culo puso el fuego a todo gas. Él se quemó, y en un último acto patriótico arrastró con él a su país. Ojalá nunca hubiese sido necesario el Brexit, pero lo fue, y doy gracias a Cameron por hacerlo posible, porque destapó toda la mierda que tenía acumulada Europa. Si hubiésemos estado tan sólo una década más en el fuego sin saber que nos estábamos quemando, Europa habría muerto.

Ahora es cuando saco de la chistera todas las recetas mágicas para salvar Europa y vencer en todos los frentes que tenemos abiertos. No, lo siento, no tengo esa chistera. Sin embargo sí que tengo ciertas cosas claras donde, pudiendo estar equivocado, no creo que esto ocurra.

  • Que cualquier solución pasa por una Europa más unida. Que, pasados los cantos de sirena libertarios, anarquistas y alterglobalizadores que pudieron llegar a seducir a muchas buenas personas y hoy se demuestra que eran falsos (gracias, Farange, gracias Steven, gracias May), se ha demostrado que hay una clara línea que separa el continente, situada entre quienes defienden Europa, una Europa que puede ser imaginada de formas tan diferentes como personas haya, pero con unos valores comunes de libertad, igualdad de derechos, paz, cooperación, defensa de la diversidad; y entre aquellos que se oponen a ella los cuales, más allá de visiones utópicas alejadas de la realidad, son quienes están defendiendo posturas xenófobas, autoritarias, racistas y que recuerdan a los peores tiempos que sufrimos. 
  • Que Europa debe de estar abierta a todo aquel que quiera formar parte de este proyecto común, pero debe apartarse de cualquiera que impida que ese proyecto avance. Nunca más podemos arriesgar todo lo logrado por lograr que un país no se vaya de algo que no sería Europa, como aquel vergonzoso tratado con Reino Unido, y no podemos vender la membresía a países como Turquía en un pacto que defiende todo cuanto deberíamos ser. Y si volviésemos a ser aquella Europa de los 12, sería una Europa que defendería los valores que la fundaron. 
  • Que Europa debe defender los valores sobre los que se basa hasta las últimas consecuencias, y que si por hacerlo se rompe, habremos hecho lo correcto, pero si renunciamos a uno de ellos, Europa terminará cayendo. Acoger refugiados entraña unos retos enormes que quienes los niegan hacen flaco favor a estas personas que huyen de lo peor de la humanidad, pero son unos retos que debemos afrontar y encontrar la manera de convertirlo en algo positivo para una Europa formada por personas de todos los rincones de este planeta. Quizá un chino pueda afirmar que sus tatarabuelos eran chinos, es difícil encontrar un europeo con bisabuelos de un mismo país. 

Este es el mejor momento para Europa, un momento en el que, a pesar de las muchas dificultades que hay por delante, al fin somos capaces de advertir y enfrentar todas las amenazas y lograr nuestros objetivos. Una Europa humana que no por ello debe renunciar a convertirse en una verdadera potencia mundial y liderar unas políticas de las que lleva un siglo apartada. Una Europa que sea un ejemplo para el mundo, una Europa de la que nos sintamos orgullosos, una Europa de la que formemos todos parte.

De los actuales políticos, vuelvo a navegar contracorriente cuando digo que aún tengo algo de fe en ellos, vuelvo a tener esperanza cuando veo que Merkel, Renzi y Hollande (dónde estará España) piden más Europa y una Europa diferente y ponen propuestas reales para lograrlo, las cuales queda ver si se materializan. Pero, tanto los políticos actuales como los que están por llegar, quienes lograrán crear Europa, necesitan estar apoyados por una corriente social que defienda Europa, que sea capaz de criticar cuanto se haga mal sin estar por ello orgulloso de lo mucho que lograremos.

Y eso no depende de los políticos, depende de nosotros, y por ello estoy seguro de que lo lograremos.

30 de agosto de 2016

El hiato y el diptongo y mi frustrada carrera de poeta.

Yo nací para ser poeta. No me preguntéis por qué, simplemente estaba en mi naturaleza. Había nacido para escribir los mejores versos de la lengua castellana. Claro, que para entonces yo aún no lo sabía.

Pasé toda mi infancia desconociendo el maravilloso don que tenía. Cuando mi mano aún aprendía a escribir, los versos ya se formaban en mi mente esperando su momento de gloria.

No fue hasta segundo de la ESO cuando, por casualidad, descubrí las maravillosas capacidades que tenía. Fue en clase de lengua y literatura, con un profesor gordito, de barba canosa y, como no podía ser de otra forma, cascarrabias. Pero muy buen profesor.

Era el segundo trimestre. Él entró a clase con su maletín de cuero, como cada día. Sacó sus libros y los puso sobre la mesa. Aquel día no los abrió.

"Hoy tenéis que escribir un poema" nos dijo. Así, como si fuese fácil. Chicos de trece años escribiendo poesía.

Como todo gran artista, mi primera gran obra no podía ser menos que un fracaso. No recuerdo cuáles fueron los versos, sólo sé que tengo suerte de haberlos olvidado. Lo que sí recuerdo es que antes de que terminase la clase me dio tiempo a hacer un segundo poema. Como supondrás no era aquellas, ni mucho menos, las estrofas que un día estaba destinado a escribir, pero sí que eran algo mejores que las anteriores, lo suficiente como para poder leerlas en alto y recibir la aprobación del profesor. Todo un orgullo para aquel poeta que daba sus primeros pasos.

Y tan orgulloso estaba que esa misma tarde intenté escribir algún verso más. Descubrí que, además de tener talento, me gustaba. ¡Cómo había podido vivir tanto tiempo sin conocer mi gran pasión. Tuve la suerte de que aquel día era viernes, y digo suerte porque eso significaba que tenía todo el sábado y todo el domingo para perfeccionar mi técnica antes de que llegara el lunes y pudiera asombrar a toda la clase con la mejor poesía que jamás se había escrito. Pasé aquellos días entregado a mi recién descubierta pasión.

Claro, que mi gran carrera como poeta no duraría más de tres días. 

Era lunes, y como bien sabrás, nada bueno puede pasar un lunes. Aquel día, como cada día, el profesor llegó con su maletín de cuero. Saco sus libros y los puso sobre la mesa. Lamentablemente aquel día los abrió.

<> Aquel título cambió por completo mi vida por segunda vez en tan sólo cuatro días. Nunca imaginé que tan pocas palabras pudieran hacer tanto daño.

Vocales abiertas, vocales cerradas, vocales abiertas seguidas de vocales cerradas. ¿Qué tendría todo aquello que ver con la poesía? Yo lo que quería era escribir, y aquello se alejaba mucho de lo que yo quería. 

Aquel escollo no era insalvable, pensé entonces. Yo lo que tenía que hacer era escribir poesía, ya averiguaría algún día para qué servía todo aquello. Así pues, seguí escribiendo durante otros nueve días, y como podréis imaginar, mi técnica empezaba a ser cuanto menos asombrosa.

No pude ver cómo me llegaba aquella estocada final, la cual acabaría para siempre con mi carrera como poeta. Suponía que en el examen nos harían demostrar nuestro talento con la poesía, al fin y al cabo era lo más valioso que podríamos haber aprendido. Cual fue mi sorpresa al ver que, en vez de un espacio en blanco para escribir nuestros versos, el folio estaba lleno de palabras ya escritas y, en vez de llenarlo con mis estrofas, tenía que decidir si aquellas palabras formaban un hiato o un diptongo.

El resultado ya lo puedes imaginar- Y hasta ahí llegó mi breve carrera como poeta.

Te cuento esto no porque guarde rencor al hiato y al diptongo, ni tampoco a aquel profesor. Puede que algún día te encuentres con un historiador nato y le hagas descubrir su pasión por las intrigas y las grandes batallas. Si llega ese día, quizá te sirva mi breve experiencia. Si pudiste enseñarle cómo cambió el mundo la revolución francesa, no cometas el error de abrir el libro y arruinar su carrera con fastidiosas fechas. Primero haz que ame la Historia, ya será él quien un día se encargue de buscar las fechas.

5 de mayo de 2016

Frente de izquierdas, el triunfo de la derecha.

La coalición Podemos e IU afectaría claramente a la izquierda cambiando la distribución de votos, a favor de unos o de otros, pero esto tendría efecto en la derecha, que seria la creación de un clima polarizado, en el que los votos de derechas de Ciudadanos irían al PP, que representaría la opción opuesta a la lista Podemos + IU.

Todo parece indicar que finalmente IU y Podemos se presentarán en una misma lista a las elecciones. Más allá de la importancia que tiene por el sistema electoral, al repartirse con los mismos votos de forma diferente los escaños, esto tendrá muchas más implicaciones, puesto que la gente no votará igual.

Seguro que hay muchas teorías acerca de si 2+2 son 4, son 5 o quizá sean 3. Esas teorías están mirando a los votantes de izquierda. Es decir, si los que votaron a Podemos e IU les seguirán votando, y si los que votaron al PSOE podrían votar la nueva lista que representaría un frente de izquierdas.

Pero sería inocente pensar que, ante la aparición de un frente de izquierdas, no va a aparecer un "frete de derechas", aunque sea simbólico. La polarización emprendida desde la izquierda, provocaría inmediatamente una reacción en la derecha. Esto quiere decir que los votantes dejarían de ver partidos con distintas opciones y programas, y en mayor o menor medida votarían según si son de izquierdas o de derechas. 

Los votantes de centro no se verían afectados, pero PSOE tiene muchos votantes de izquierdas, y Ciudadanos muchos votantes de derechas. 

Lo que pasaría en la izquierda es complicado. Puede que se perciba esa lista como más radical y la gente se abstenga o vote al PSOE, o que se sientan más representados y con más opciones de llegar al poder y que esto haga que esta lista consiga muchos más votos que la suma de Podemos e IU. Pero en la derecha, es mucho más fácil de predecir.

Ante la creación de un frente de izquierdas, los opositores buscarán la opción opuesta, valga la redundancia. Y esta opción es el PP, que está más a la derecha de Ciudadanos, más aún después de que este llegase a un acuerdo con el PSOE, que si bien a los moderados les pudo agradar, en un clima polarizado como parece ser que será el de estas nuevas elecciones, se volverá en su contra.

La opción que tiene Ciudadanos para mitigar este daño sería hacerse ver como la verdadera oposición de Podemos, y crear un discurso en su contra muy diferente al de la anterior campaña, que fue más dirigido al bipartidismo. A la vez, no debería olvidarse que su lucha por los votantes es con el PP. Deberá hacer malabares en una situación muy complicada para ellos,

Si algo queda claro es que hemos dejado atrás la lucha contra el bipartidismo, lo nuevo contra lo viejo y volvemos a las izquierdas y las derechas.

19 de abril de 2016

Las verdaderas preguntas de Podemos

Hoy hemos podido ver los resultados de la pregunta que Podemos realizaba a sus bases. La pregunta en sí no tiene mayor misterio, todos sabíamos el resultado. Es más, aún con porcentajes cercanos al 89% de aprobación, me parece más bajo de lo que cabría esperar.

Las dos preguntas venían a ser:

¿Apoyas el pacto de los otros que quieren que firmemos? 
¿Apoyas el pacto de Podemos que deben firmar otras fuerzas?

Es como si le preguntas a un niño si prefiere verdura o helado.

Pero es interesante saber qué es lo que estaban midiendo y por qué hacían esta pregunta precisamente ahora.

Lo primero, tras una crisis interna relativamente fuerte entre los dos líderes de Podemos, Pablo Iglesias ha querido dar un golpe en la mesa ante aquellos que cuestionaban su liderazgo. Era una llamada a los suyos, y un callejón sin salida para los que apoyaban a Errejón. La pregunta, formulada por Iglesias, era:
¿Estás conmigo o contra Podemos?
La segunda es ya conocida, aunque remasterizada. Si Pedro Sánchez usó la consulta a las bases para hacer un bypass a los barones, la consulta de Podemos pretendía quitarse la responsabilidad de decirle NO al PSOE. Está encarada a crear un discurso legitimador de cara a unas nuevas elecciones. Cuando alguien diga que Podemos fue el culpable del fracaso de las negociaciones, ellos responderán: nosotros hicimos caso a nuestras bases. La pregunta, por tanto era:

¿Prefieres dar el gobierno a PSOE y Cs o ir a nuevas elecciones?
La tercera era el pistoletazo de salida de la campaña por parte de Podemos. Una vez respondida de antemano la anterior pregunta, les formulaba una nueva, una que verdaderamente se deberá responder (esta vez sin conocer de antemano el resultado) el 26 de junio, no por sus afiliados sino por quienes les votaron el 20D. La pregunta, dirigida a las bases más fieles de Podemos es:

¿Seguís con nosotros en estas nuevas elecciones? 
Además, con todo esto, con una consulta cuya transcendencia es nula al conocer todos el resultado de antemano y no cambiar en absoluto aquello que pensaban hacer los líderes de Podemos sin que tuvieran que consultar a las bases, Podemos ha conseguido 2 días ininterrumpidos de publicidad gratuita. En sus cadenas propias y en las de sus adversarios.

Podemos sabe que se enfrenta a una nueva competición. Lo sabía desde que conoció los resultados el 20D. Su objetivo no son las elecciones en sí, sino el PSOE; acercarse a él cuanto puedan, que este pierda un sólo voto respecto al 20D, sobrepasarlo si pudieran y que este se derrumbe para poder ocupar su espacio. Todo cuanto ha hecho ha sido espolear a quienes deberán tirar de la cuadriga. Podemos ha demostrado, una vez más. dominar las elecciones y estar muy por delante del resto de partidos. Ellos arrancarán el 3 de mayo la nueva campaña. Podemos les sacará 2 semanas de ventaja.

Que continúe la actuación.

10 de febrero de 2016

La importancia del voto joven

El voto de un joven no vale lo mismo que el de un adulto. 
El voto de un joven es el suyo y el de los abuelos y amigos que convence.

Se suele tener el concepto, que en ocasiones es cierto pero desde luego no mayoritario, de que son los padres los que le dicen a sus hijos jóvenes qué deben votar, incluso les dan el sobre con la papeleta. No voy a negar que eso ocurra, pues conozco varios casos, pero la realidad mayoritaria es otra.

Los adultos, por lo general, no suelen defender un partido con tanto ímpetu como lo puede hacer un joven. Quizá incluso estén más informados que los jóvenes (no en todos los casos) pero entre los adultos prevalece esa regla no escrita de "el voto es secreto". Con los jóvenes no.

En muchos casos (y hablo de mayorías, no extendible a toda situación) los jóvenes interesados por la política "son de un partido" y lo defienden a muerte, mucho más allá de elementos racionales. Podéis leer más sobre ello en esta entrada.

Un joven al que le guste un partido, no sólo lo votará, sino que se sentirá parte de él y de verdad querrá que gane, y un joven, a diferencia de los más adultos, no tendrá problema alguno en intentar convencer a toda la gente que pueda de que vote a ese partido. Es parte de ese idealismo de creer que su acción puede determinar un resultado, idealismo que, cuando ocurre con miles y miles de caso, puede no ser tanto idealismo sino que determine unas elecciones.

Además, el voto joven suele ir en pack. No digo que todos los jóvenes voten a un mismo partido, pero sí que hay un partido que mayoritariamente logra estar de moda entre los jóvenes y es mucho más probable que le voten.

En las anteriores elecciones el voto joven empezó estando dividido entre Ciudadanos y Podemos, (hablo desde mi campo de visión, seguramente sesgado) pero en el último mes terminó decantándose por Podemos debido a su muy buena campaña dirigida a los jóvenes y el nulo esfuerzo por parte de Ciudadanos, que erró al pensar que las elecciones eran algo racional. Seguramente miles de jóvenes cambiaron su intención de voto en las últimas semanas y, con ello, también cambió el voto de muchas otras personas que, pasando la la política, votaron lo que más agradaba a sus nietos o incluso a sus hijos. 

También IU tiene muy ganado este voto joven, aunque su alcance, al ser un partido mucho más pequeño, es mucho menor. Pero sin este voto joven por estar "de moda" seguramente IU no estaría ahora en el Congreso.

La importancia de estar de moda

Muchas veces los partidos se esfuerzan por ganar debates, por vender de la mejor forma posible su programa y hacer ver que son el mejor para gobernar. Emplean muchos medios /dinero para hacerse ver como los más fiables, para que su candidato sea el político perfecto. Todo esto está apoyado en un sistema de diferentes medios de comunicación que apoyan a unos y a otros... bueno, ya sabes de qué te estoy hablando. 

Sin embargo hay otros elementos que podríamos denominar como "no racionales" en el sentido de que no parecen seguir un razonamiento lógico, sino más bien emocional, lo cual no quiere decir que estos elementos no sean, ni mucho menos, influyentes e incluso determinantes

Es más, soy de los que piensa que, por duro que parezca, al final son estos elementos, que poco tienen que ver con el programa de un partido, son los que deciden quién gana las elecciones.

Y es que, en ocasiones, los partidos funcionan como un equipo de fútbol con una afición que les sigue. La razón por la que muchas personas votan o defienden un partido no es por elementos lógicos (aunque usen estos para intentar justificarlo), al igual que un equipo no suele seguirse por razones lógicas. Con los partidos, como con los equipos, funciona eso del "Yo soy del..." y realmente no importa tanto cómo jueguen, lo que propongan.


¿Cómo te haces de un partido? 

Al igual que no te haces de un equipo de fútbol cuando sacas el carné, no te haces de un partido cuando te afilias. Puedes ser un fiel seguidor de tu equipo y no estar abonado. Igual con un partido. Para formar parte de él no necesitas estar afiliado, incluso los simpatizantes pueden ayudar mucho más al partido, como ahora veremos. Y eso es algo que algunos partidos están desaprovechando.

Te "haces" de un partido, principalmente, cuando todo tu entorno directo es de un partido. Parece simple, y poco idealista, pero las personas, salvo algunos rebeldes, suelen seguir la corriente. Esto es así porque, cuando aún no tenemos una idea clara sobre algo, nos fiamos de los demás. Cuando el profesor hace una pregunta a toda la clase y no tienes ni idea, respondes lo que han respondido los demás, comodín del público. Además, es mucho más gratificante sentirte parte de un grupo, compartir los "gustos" con los demás.

Pero para ello ha tenido que haber algo que atraiga la atención de la sociedad hacia un partido. Puede ser algo polémico (lo importante es que hablen de ti, da igual cómo) pero si puede ser algo con lo que todos estén a favor, o al menos nadie en contra, mucho mejor. Pero estos temas son difíciles de encontrar en política.

Hay ciertas actuaciones que unen a los partidos con sentimientos, o que los "desinstitucionalizan" para acercarlo más a las personas. Son temas graciosos, o relacionados con cualquier otra materia como "los frikis" o el animalismo. Este es el caso de Izquierda Unida y de Alberto Garzón, que está dando al resto de partidos varias lecciones de marketing político.

"Método IU"

Consiste en relacionar elementos políticos con un tema amable y compartido por todos, de contestar mediante sátiras a aquellas acusaciones (falsas y reales) contra su partido. Esto hace que la gente comparta el contenido porque les resulta "gracioso" pero a su vez, y en ocasiones sin ser plenamente consciente de ello, comparta el contenido del partido.

Esto se demostró en las generales, cuando hicieron campaña con los gatos de Garzón. y la gente a la que le gustaba los gatos (Que descubrimos que era mucha, aunque les pese a los perros) compartió todo los contenidos que subían desde la cuenta de IU y del propio Garzón sin que en principio tuvieran ninguna afinidad con el partido, incluso subiese imágenes de sus propios gatos bajo el mismo hashtag. ¿Qué ocurrió? Que todo Twitter acabó lleno de Izquierda Unida cuando a la mitad les daría igual Izquierda Unida.





A partir de ahí, asociamos gatos con izquierda unida, y a quien le gusten los gatos y sea de los que no se leen mucho los programas, muy probablemente, le gustará Izquierda Unida. Simple,

Esta estrategia también se usó cuando miembros de la propia IU desvelaron que se planteaba disolver las siglas del partido, y desde las redes sociales contestaron con un tuit con una imagen, muy bien tomado de otros usuarios, en lo que los ridiculizaba.

Caso parecido al de los gatos ocurre con Cifuentes, que se ha hecho famosa en Twitter por todo el contenido de animales que comparte.

Y la misma estrategia usó Podemos con casos como el de los frikis, que asociaba al partido político con este colectivo y simpatizantes suyos hicieron un vídeo (buenísimo) en el que integraban a sus políticos en la película de StarWars.

Esto va mucho más allá del impacto publicitario del partido que pueda tener. Hace que gente, no necesariamente muy cercana a la política, se "vuelva" de un partido de una forma muy fácil. Además sacará al tema los tuits que le han gustado de ese partido, los compartirá, y esto pasará a sus amigos convirtiéndola en una moda. Y aunque en un momento nada tenga que ver con la política, seguramente cuando se debate un tema de política, su posición inicial ya será favorable a este partido.

Así un partido pasa a "estar de moda". Porque en elecciones, al final, lo que menos importa, es la política.

4 de febrero de 2016

Lectura Datos CIS

Hoy mismo han salido los datos del CIS, los primeros después de las elecciones. Más allá de que finalmente se repitan elecciones, estos datos condicionarán mucho la actuación de los diferentes partidos, según quieran evitarlas o ir a unas nuevas en las que creen que pueden salir fortalecidos.

Decir que el CIS se hizo hace justo un mes, la primera semana de Enero, justo después de las elecciones, y han pasado muchas cosas desde entonces que seguro que han hecho variar el voto desde entonces. El CIS es la encuesta más precisa en este país pero tiene ese defecto, muestra los datos de forma muy desfasada.

A quien le interese, esta fue la previsión que hice si se repitieran unas nuevas elecciones, y me alegra poder decir que, si el CIS está en lo cierto, no iba nada desencaminado. Podéis verla aquí.

Estimación de voto según el CIS:

PP: 28.8% (+0.08)
Podemos (con todas sus confluencias): 21.9% (+1.24)
PSOE: 20.5% (-1.5)
Ciudadanos: 13.3% (-0.6)

Como vemos, el cambio más destacable, tanto así como esperado, es el sorpasso de Podemos al PSOE. Por lo demás, el PP se mantiene y Ciudadanos baja 0.6% que para mí es algo que el partido naranja debería de celebrar pues muchos esperaban que fuese mucho mayor la caída y, como diré ahora, ese resultado puede significar que podrían incluso aumentar su presencia en el Congreso si se dieran nuevas elecciones.

Como digo, estos resultados son inmediatamente posteriores a las elecciones, con el impacto de las elecciones muy presente, antes de que se empezase a constituir el Congreso, antes de que, entre otras cosas:

Hubiese el enfrentamiento por los cuatro grupos de Podemos; 
La cesión de senadores por parte del PSOE a los independentistas catalanes;
La renuncia de Rajoy a la petición de formar gobierno a petición del rey;
Las luchas internas en el PSOE (de forma visible);
Antes de que Pedro Sánchez las capeara poniéndose en primera posición en la carrera por la presidencia;
Antes de esa oferta de Gobierno de Podemos con todo el gabinete ya confeccionado;
Antes de todo el estallido de un caso más, pero todavía más sonado, de corrupción en el PP.

En resumen, creo que estos datos del CIS, si bien ciertos, han cambiado mucho desde entonces,y aunque para saber de qué forma necesitaríamos una nueva encuesta, estoy convencido de que:

El PP se mantendría: En principio recibiría bastantes votantes de Ciudadanos que temen un gobierno del PSOE con Podemos, pero la renuncia de Rajoy a formar gobierno ha hecho que esa, su mayor baza, perdiera muchísima fuerza al no verse como un candidato a gobernar. Además, aunque parece que la intención de voto hacia el PP está inmunizada ante la corrupción, creo que un caso tan grande sí podría afectarle.

Podemos, como dije en otra entrada, tiene el tiempo en contra. El boom de las elecciones le hizo ganar mucha fuerza, pero poco a poco este boom se va desinflado, acompañado de sus actuaciones, que si bien no creo que le haga perder muchos votantes, impide que los que votaron al PSOE piensen en votar a Podemos. Si las elecciones fuesen en julio, lo más probable (nunca antes de junio), Podemos tiene riesgo de poder perder los votos que haya podido ganar desde el 20D, pero no creo que perdiese muchos de los que entonces consiguió.

El PSOE lo tenía todo en contra. Su única baza, así como la de Pedro Sánchez para no encontrar a tan temprana edad su muerte política, era la de acceder a la presidencia del gobierno. Si no, se desplomarían. Pero parece que han jugado muy bien sus cartas (mejor de lo que esperaba) y han conseguido colocarse en la primera posición para la presidencia de Gobierno (ojo, todavía nadie ha llegado a la meta). Esto les ha evitado una desbandada de votantes hacia Podemos, pero diría que esta situación de calma es algo irreal. Si por un casual el PSOE no lograse la presidencia del Gobierno en este mes que ha pedido Sánchez para formar gobierno, es decir, si fuésemos a nuevas elecciones, el PSOE de desplomaría unido a una lucha interna por el liderazgo del partido. Creo que los barones serán suficientemente listos para no pelearse antes de lograr gobierno, pues si en el comité federal no saliera elegido Sánchez a la presidencia, que se olviden de formar gobierno y que se despidan de 20 escaños.

Creo que las actuaciones de Ciudadanos, tras su nefasta campaña, han sido muy buenas, lo que debería jugar a su favor. Mientras los tres primeros partidos han dado un espectáculo lamentable, Ciudadanos se ha mantenido al margen, pero intentando demostrar siempre, a veces a la desesperada, que estaba ahí. Lo único en su contra es la falta de protagonismo, pero quizá esta comedia era mejor no representarla. Creo que Ciudadanos ha resistido a la tormenta perdiendo sólo un 0.6% de sus votantes. A partir de ahora, sólo le queda subir.


Vuelvo a insistir en la posiblidad de que en nuevas elecciones IU y Podemos formasen una gran coalicción de izquierdas, lo cual les haría asegurarse la segunda posición, quizá con más votantes incluso que los actuales del PSOE, pero con muchos más escaños, dado que se solventaría el hándicap de la ley electoral que tantos escaños ha arrancado a IU. Ciudadanos saldría perdiendo con esta unión, no porque perdiera votantes, sino porque le quitaría la 3ª posición en muchas circunscripciones, lo que le haría que, con los mismos votos, perdiera muchos escaños en circunscripciones pequeñas.