28 de marzo de 2014

Ucrania, Crimea y el pulso entre Oriente y Occidente

¡Hola a todos! 

Hoy os continuaré hablando del conflicto sucedido en Ucrania, esta vez centrándome más en los últimos acontecimientos ocurridos desde que, a principios del mes de marzo, Rusia invadiera la República de Crimea, hasta entonces perteneciente a Ucrania.

Antes de nada, si no la habéis leído, os aconsejo que vayáis antes a estrada (Revolución en Ucrania, un país dividido) en la que os hablo de como se originó todo el conflicto de Ucrania hasta el momento en el que Yanukóvich abandona el país y la revolución toma el poder en lo que ha sido denominado por algunos como un golpe de estado.

Recordemos

La gente se echó a las calles de Ucrania tras cancelarse el proceso de asociación con la UE. Tras la agresiva y desproporcionada actuación de las fuerzas de seguridad, la revolución va directamente a por el presidente, exigiendo el cese del gobierno. Pronto los las potencias internacionales se apresuran a ayudar a un bando u otro, creándose dos bandos, la Ucrania occidental, apoyada por la UE y por EEUU y la oriental, apoyada por Rusia. Finalmente el gobierno de Yanukóvich cae y se proclama un nuevo gobierno provisional que es acusado de estar compuesto por neonazis. La división del país es cada vez más evidente, y ahora le toca el turno de levantarse al este del país, principalmente a la república de Crimea.

Pero ¿Por qué Crimea? 
No sería correcto decir que la reacción se ha producido solo en Crimea, pues otras regiones como Járkov o Donetsk (al este de Ucrania donde un elevado porcentaje de habitantes tienen el ruso como primera lengua) también se han opuesto al nuevo gobierno. Sin embargo, el foco de atención se ha centrado en Crimea. Esto tiene una clara explicación: Crimea importa.



Crimea le importa a Rusia por dos motivos: por su mayoría de población rusa y por su situación geográfica.

Como ya os comenté, desde que Crimea fue adherida a la URSS fue una república más dentro de la Unión Soviética hasta que en 1951 pasó a ser parte de Ucrania. Es por ello que gran parte de la población es de origen ruso pues fueron muchos los rusos que se desplazaron a Ucrania durante los tiempos de la Unión Soviética. Desde que cayó la Unión Soviética la península ha sido disputada entre Rusia y Ucrania, habiéndose mantenido dentro de Ucrania pero gozando de mucha autonomía.

Rusia la quiere por que hay mucha población rusa, pero más que por el hecho en sí, por el "prestigio" que supondría "recuperarla".

Pero lo importante de esta península es su situación geográfica, en mitad del Mar Negro, permitiendo acceder al oeste de Asia y al Este de Europa. Por eso la URSS tenía una importante base naval situada en la ciudad de Sebastopol. Tras la caída de esta, Rusia y Ucrania llegaron al acuerdo de que Rusia reconocería Crimea como parte de Ucrania a cambio de que le alquilase las bases.

Es por ello que, por una parte, la influencia Rusa en Crimea es enorme, lo que provoca que la gente no quiera romper sus lazos con este país es más, quiera unirse a él. Por otra, Rusia tiene demasiados intereses en Crimea como para perder la oportunidad de poder incorporarla a su territorio.

Y tras esto, continuemos viendo como sucedieron los acontecimientos.

La invasión de Crimea por parte de Rusia

Tras negarse a aceptar al nuevo gobierno, en Crimea se empezaron a levantar barricadas y a armarse milicias populares compuestas por los prorrusos. Poco después empezaron a llegar tropas sin portar bandera alguna que poco a poco tomaron la zona y rodearon los cuarteles. Evidentemente, todo el mundo sabía que estas tropas pertenecían a Rusia, pero esta lo negaba. Es una táctica muy usada por los rusos para invadir otro territorio.

Con la llegada de los rusos empezaron a producirse deserciones en los altos cargos del ejército Ucraniano, aunque estas no fueron en masa, como se temía en un primer momento.

Entonces se produjeron los momentos más tensos del conflicto, los cuarteles rodeados; fuera, las tropas rusas, dentro, las ucranianas. Cualquier disparo podría desatar una guerra.

Sin embargo esto no se produjo.

Finalmente se convocó un referéndum en Crimea por parte del parlamento de la república, que gozaba de mucha independencia. Las dos opciones a votar eran o volverse prácticamente independientes pero seguir siendo oficialmente parte de Ucrania o adherirse a Rusia. El resultado, como era de esperar, fue la adhesión a Rusia. Los porcentajes no son significativos pues los que iban a votar en contra simplemente se negaron a votar al considerarlo ilegal. De todas formas, aunque hubiesen votado, el resultado sería el mismo.

Sin embargo aún hoy no se ha reconocido este referéndum más que por parte de Rusia y de las pocas dictaduras comunistas existentes. El resto de países o se han mantenido al margen o han declarado su ilegitimidad, por ahora.

La importancia de Ucrania
Si este mismo conflicto hubiese pasado en otra parte del mundo seguramente hubiese sido ignorado, o quizá, si este tuviese reservas hidrocarburos, otros países hubiesen intentado influir apoyando (aunque no sea de forma oficial) a un bando u a otro y si el conflicto se les va de las manos, como ha ocurrido recientemente en Siria ahora sumida en una terrible guerra civil, abandonar el país a su suerte, al fin y al cabo hoy en día parece que de lo que los medios no hablan no existe.

Ucrania es mucho más que un interés geopolítico, Ucrania es, al menos geográficamente, parte de Europa. Todo lo que ocurra en este país afectará mucho tanto a Rusia como a la UE, y por supuesto ambas querrán que esto les beneficie.

Sin embargo sus actitudes son muy diferentes, mientras que la UE es mucho más cautelosa, Rusia se está mostrando agresiva, lo que se explica al ver quién tiene cogida la sartén por el mango, y el mango, cómo no, es el gas. Abajo podéis ver un mapa en el que se muestra el suministro de gas a los diferentes países europeos por parte de Rusia. Si se cierra el grifo algunos lo pasarían bastante mal.


Las respuestas ante la invasión de Crimea
La Unión Europea es joven y quizá aún inexperta. Lo que está claro es que, el bloque occidental hoy por hoy, está liderado por Estados Unidos, además, la Unión Europea es, ante todo, cautelosa y no suele tomar decisiones rápidas, tanto para lo bueno como para lo malo. Por eso era de esperar que no presentase una respuesta radical ante la invasión rusa de Crimea.

Sin embargo de Estados Unidos se esperaba otra cosa. Quizá por su fama de meterse en todos los conflictos, o quizá por lo que se espera de la que aún hoy es la primera potencia a nivel mundial, todos creían que Estados Unidos intervendría de forma mucho más seria, pero no lo ha hecho.

Es todo tan complejo que no sé ni qué es bueno ni que es malo. Una reacción severa puede desembocar en una guerra, lo que no conviene a nadie y menos en un país Europeo, ya sea a nivel internacional como a nivel nacional en una guerra civil, no creo que a nadie se le haya olvidado lo ocurrido en Yugoslavia. Sin embargo, si nadie hace nada y dejan que Rusia de la mano de Putin invada territorios a su antojo, Crimea será solo el primer paso.

De momento, el G8 ha vuelto a ser G7, y digo vuelto porque inicialmente fue G7 cuando Rusia aún no estaba dentro, pero tras terminar la guerra fría, y como muestra de que la situación había cambiado, en el 98 se añadió a Rusia al que pasó a ser G8, que ahora se vuelva a la situación anterior es más que el cambio de un número y quizá se pueda interpretar como algo mucho más significativo.

Respecto al bloqueo económico, la situación es mucho más compleja.

Un complicado juego de dependencias
UE depende de Rusia y Rusia depende de UE. Son dos vecinos que deberían llevarse bien por mutua conveniencia pero sin embargo este conflicto deja ver lo mucho que dependen los unos de los otros. ¿Quien depende más de quien? Quizá a corto plazo la respuesta se notaría mucho más en Europa, al cortarle el suministro de gas, pero a la larga, si la UE hace un bloqueo económico a Rusia, secundado por EEUU y algunos de sus aliados, sin duda Rusia saldría perdiendo.

Añadir que, cuando hablamos de cortar el gas, solemos pensar que la perjudicada sería solo la UE, pero en un país que basa gran parte de su economía en las exportaciones de gas y petróleo, dejar se exportar más del 50% de este supondría la ruina económica.

El caso es que ambos se pueden hacer mucho daño y ninguno está dispuesto a ello, al menos por el momento.

También se ha dejado ver que la Unión Europea no es ni mucho menos una completa unión pues no somos capaces de actuar como bloque. Evidentemente los países con menos dependencia energética de Rusia optan por una respuesta más contundente, como Reino Unido, y otros, como la propia Alemania que importa un 40% del gas desde Rusia, optan por ser precavidos.

Si volvemos a Crimea, al haber sido durante mucho tiempo parte de Ucrania, tiene gran dependencia de esta, sobre todo en recursos básicos como agua o luz, que no se producen en Crimea. La situación es distinta que en las relaciones Europa-Rusia, aquí es fácil remediar la situación y pronto será Rusia quien le abastezca, pero hasta entonces dependen de Ucrania y si esta cortase todo el suministro, Crimea se quedaría prácticamente sin luz y sin agua potable.

Todo es demasiado complicado, y detrás de cada acción hay muchos intereses ocultos. Tan pronto a Rusia le regalan unos juegos de invierno como le desprestigian ante la comunidad internacional.

Lo que va a ocurrir
Las dos cuestiones más importantes son las reacciones de los países ante la invasión de Rusia y lo que pasará con las otras dos regiones que pretenden la independencia de Ucrania, Járkov y Donetsk.

De lo primero he dicho todo cuanto puedo decir, no lo sé y no creo que nadie pueda saberlo con exactitud. Lo que tengo seguro es que actuarán con cautela y muy despacio, al menos por parte de la UE y, según se ve, también de EEUU.

Respecto a lo que pasará con las otras regiones rusas que desean la independencia, creo que roces entre la población prorrusa y proeuropea, pero en esta ocasión nadie va a intervenir, lo primero porque el afecto hacia Rusia no es tan grande como Crimea, y lo segundo porque entrar en el continente con tanques si que conllevaría la reacción de la UE, quizá incluso militar, y desde luego que gran parte de la población no aceptaría la adhesión a Rusia como ocurre en Crimea.

Sobre Crimea, creo que es hora de ir "aceptando" que al menos por unos años va a ser Rusa. Seguramente en un tiempo haya otro conflicto, esta vez Rusia acabará cediendo a cambio de que se reconozca a Crimea como parte de su territorio.

Y nada más que contaros por mi parte, aunque creo que ha sido suficiente jaja.

Ahora me encantaría saber vuestra opinión sobre todo, si creeís que se han hecho bien las cosas por parte de los dos lados, si tiene autoridad Rusia para invadir otro país, si la reacción por parte de la UE debería ser más severa... estoy deseando saber vuestra opinión

¡Hasta la próxima!