10 de abril de 2014

¿Por qué avergonzarnos de lo nuestro?

¡Hola a todos!

Después de un periodo de inactividad al pasar una semanita en Italia retomo el blog con una nueva entrada. 

El tema del que os voy a hablar hoy es del rechazo innato que tienen (tenemos, quizá) muchos españoles a defender España, y no pienso hablar de lo importante que es defender nuestro ni se debemos sentirnos españoles o no, al menos no es eso lo que pretendo. Por el contrario, lo que quiero es ver si ese rechazo está o no justificado y si las cosas pueden cambiar.

Empezaré diciéndoos que amo España, su lengua, su cultura, su gente y siempre que tenga la oportunidad la defenderé y sí, por mal que pueda sonar decirlo, me siento español.

Sin embargo el otro día hubo una persona que nos hizo "una pregunta", y lo pongo entre comillas porque más bien era una imposición. Esta era algo así como si moriríamos por nuestro país. Esta pregunta la formuló en un contexto de un discurso que se acercaba al racimo, radicalizándolo todo para finalmente intentar presentarnos que morir por su país es lo más normal del mundo.

Sinceramente ahora no sabría qué responder a esa pregunta pues no concibo nadie tenga que morir por su país. En cualquier defendería hasta el último momento mis ideales, y confío en que al igual mi país los defienda.

Tras esa pregunta se produjo una situación repugnante de la que prefiero no entrar en detalles. El caso es que , como suele pasar, los radicales son los únicos que hablaron haciendo creer que su opinión es la opinión general. Por ello, si hubiese tenido que responder en ese momento claramente hubiese dicho que no, es más, me avergoncé de pertenecer al mismo país que personas que piensan de esa forma.

Fue esa situación la que me ayudó a entender lo que le ocurre a muchas personas.

Hemos llegado a una situación en la que los únicos que son capaces de llevar la bandera de su país son los fascistas (pseudo fascistas la mayoría de ellos, pues lo único que son son racistas extremistas) y cualquiera que diga ¡Viva España! es como ellos.

El problema de España es que durante mucho tiempo nos obligaron por la fuerza a sentirnos españoles y a jurar lealtad a una bandera que habían ensuciado con sus símbolos, como si alguien que llega al poder matando a millones personas pudiera obligarnos a hacer algo, y esto hizo que mucha gente terminase odiando cualquier cosa que representase España porque inevitablemente estaba asociado con esos impresentables.

Y es que es "normal" que en esta situación la gente no quiera lucir la bandera de su propio país en una camiseta o en la carcasa de su móvil, o incluso que vea mal que otros lo hagan, y es algo que entiendo, pero la situación debe cambiar.

Las heridas del franquismo siguen abiertas y lo seguirán mientras dejemos que se adueñen de una bandera y un himno con más de doscientos años de historia.
Porque sentirse español no es ser fascista, al contrario, creo que quien de verdad se sienta español será el primero en defender a España de todos los radicales que quieran imponer sus ideas por la fuerza.

No podemos criticar a aquellos que desean la independencia al no sentirse españoles si nosotros mismos no nos sentimos españoles. Porque querer y defender lo tuyo sin la necesidad de odiar lo demás es el primer paso para solucionar muchos de los problemas que tenemos hoy en día en España.

Y no hace falta llegar a colgar en cada casa una bandera tan grande que la haga parecer un edificio oficial pero ¿acaso no os llena de emoción cuando en cada mundial, en cada final que disputa España todos lucen con orgullo la bandera de su país? Ver a tanta gente unida por algo tan insignificante es una de las cosas más bonitas que hay, pero aunque parezca que es el fútbol lo que les une, es algo mucho más grande, porque si solo fuese el fútbol lo que les une no todos eligirían España.

¿No creeéis?