9 de mayo de 2014

El sueño europeo

¡Hola a todos y feliz día de Europa!

Hoy mismo, hace ya sesenta y cuatro años, el nueve de mayo de 1950, daba comienzo uno de los proyectos más grandes que el ser humano jamás ha realizado: unir pueblos que durante mucho tiempo habían estado enfrentados bajo una misma bandera para formar un único país y cuyas metas no serían otras más que las que el ser humano siempre ha tenido en mente: el progreso, la prosperidad y la paz. 

Hoy en día este proyecto sigue en marcha, un poquito más cerca de llegar a realizarse, pero con un gran camino por delante. Han sido muchas las personas que, durante estos sesenta y cuatro años, incluso mucho antes de que este proyecto empezara a ponerse en marcha, han luchado por una Europa unida. Yo estoy orgulloso de poder considerarme una más de esas personas, pues si tengo un sueño más allá de mis aspiraciones personales es el de llegar a ver Europa como lo que en realidad es: Un gran país.

Es por eso que hoy os voy a compartir ese sueño que tengo, el sueño europeo, esperando que llegue a convertirse en vuestro sueño.




¿Por qué Europa?

Somos Europa. Lo hemos sido durante miles de años, Europa ha sido siempre parte de la historia y el eje del mundo y la cultura desde hace más de quinientos años, porque a todos los pueblos que han luchado entre sí durante centenares de años les unía mucho más de lo que ellos creían. Y lo seguiremos siendo, porque estamos viendo tan solo el nacimiento de algo mucho más grande, el proyecto más grande realizado jamás construido por el ser humano, del que todos los demás tomarán ejemplo. Lo que hagamos hoy aparecerá en los libros de historia de mañana.

Sería una locura decir que la cultura de todos los pueblos que integran Europa es la misma, y no es lo que pretendo, porque precisamente es eso lo que hace grande a Europa, la unión de diversas culturas, puntos de vista y formas de entender el mundo, todos juntos luchando por un mismo sueño.

¿Qué es Europa? 

Europa es la unión de todos sus habitantes, de todas las personas que se sientan europeas y que compartan los valores que esta promueve. Europa debe de ser líder de un cambio en el mundo, promoviendo con su ejemplo todos los valores por los que debe de luchar el ser humano. Europa debe de ser un país de iguales donde todos sus miembros cuenten, un país unido donde las decisiones se tomen de forma conjunta.

Quienes la forman

Europa son todos los pueblos que habitan en lo que entendemos como la Europa geográfica o que estén unidos a ella por grandes lazos culturales, como es ejemplo de Chipre, que geográficamente no pertenece a Europa pero claramente es parte de ella.

Son dos países los que generan controversia: Rusia y Turquía.

Turquía se encuentra en la unión entre dos mundos muy distintos: Oriente y Occidente. Esta división afecta a todos los campos posibles: la política, la economía, la cultura... todo esto hace que se aleje de Europa
En azul oscuro los países miembros
En azul mas claro los que están en proceso de adhesión
El azul muy claro los posibles candidatos
En verde los países que tendrían derecho a unirse.
.

Hay un punto clave para saber si Turquía pasa o no a ser parte de Europa, y esto es que ellos (en su mayoría) quieren ser europeos. A partir de ahí, todos las diferencias se pueden solucionar: la política, que tenderá a favorecer los intereses de la UE (que a su vez favorecerán los suyos propios) la economía, adoptando políticas comunes. La cultura no es un impedimento, siempre que se acepte por ambas partes como algo positivo de lo que todos podemos beneficiarnos, porque Europa no es más que la unión de la diversidad.

Pero si hay algo que Turquía tendría mejorar son los derechos humanos y la libertad de sus ciudadanos que actualmente están muy lejos de lo que debe exigir la Unión Europea. Si pretenden entrar en ella deberán corregir todas estas grandes desigualdades y esto no solo será un avance para Turquía o para Europa, sino para todo el mundo, pues como ya he dicho antes, Europa debe ser un ejemplo para el resto de naciones.

El caso de Rusia es más complicado. Rusia ha sido toda su historia un imperio, con una cultura muy diferente a la de Europa y con unos intereses a menudo enfrentados. Dejando a un lado las cuestiones políticas y económicas, gran parte de Rusia no quiere ser Europa y por tanto es muy difícil que esto ocurra, aunque las puertas siempre estarán abiertas.

Respecto a los demás países dentro de la Europa geográfica, la decisión debe de ser suya. Algunos ya están en proceso de adhesión y otros parecen algo más lejos, pero deben de ser ellos quienes quieran unirse. Europa, por su parte, debe de ser fuerte y hacer que sus países prosperen en todos los aspectos para atraer así al resto de países, mostrándoles los beneficios que tiene ser parte de Europa.


Una Europa unida y de iguales

Europa debe de ser una, en la que todos sus miembros decidan. Debemos eliminar la barrera entre la Europa occidental y la Europa del este, la del sur y la del norte. Las diferencias económicas deben de ser solucionadas por los propios estados, ayudados por los más fuertes, pues la prosperidad de uno implica, a la larga, la prosperidad de todos.

Las decisiones deberán tomarse por los intereses la Unión en su conjunto, actuando todos los estados en bloque, lo que a la larga deberá beneficiar a todos. Al igual que los estados no pueden actuar únicamente en beneficio propio Europa no puede olvidarse de ninguno de sus miembros, sin importar su peso económico o su situación geográfica.

Una Europa líder

Europa es un fenómeno mundial, algo que deberá de ser el inicio de un cambio como en su día lo fue la revolución francesa. Europa debe de ser ejemplo de unidad entre diferentes culturas con unos mismos objetivos y fuertes lazos que las unen, de la reconciliación entre pueblos enfrentados, un ejemplo de democracia.

Europa debe de ser la reconciliadora entre todos los países históricamente enfrentados, pues tiene el poder y la influencia necesaria para hacerlo.

Europa ha sido siempre aliada de Estados Unidos y ahora lo debe de ser más que nunca, deben de ser los dos iguales y cooperar entre ellos para hacerse grandes mutuamente.

Oriente próximo debe de ver en nosotros unos aliados, trabajar en proyectos en común como los muchos que ya se han iniciado. Si Turquía finalmente se une a Europa aún serán muchos más los lazos que nos unan.

América latina debe de aproximarse a Europa y vernos como unos aliados, olvidando el viejo cuento del enemigo americano, y para ello es fundamental el papel que juega España.

Europa debe de acabar con la división de los dos bloques. Por un lado, permanecer con sus aliados históricos, Australia, Japón... por otro, abrir las puertas a nuevas relaciones con países como China y evitar que se vuelva a formar un nuevo bloque como el antiguo comunismo con Rusia, incluso Europa debería reconciliarse con su vecino y volver a cooperar.

Europa debe de ser el puente de todos los países emergentes para dar el salto al primer mundo, debe cooperar con ellos, beneficiarse ambos de esta colaboración.

Y la Unión Europea y el euro deben de ser el líder económico de este nuevo mundo, debemos hacer fuerte nuestra moneda y ser la primera potencia económica mundial, porque ni China ni EEUU, hoy en día Europa ya es la primera potencia económica mundial.

Pasos hacia Europa

Los pasos hacia Europa no son otros sino los que ya se están dando, es un proceso difícil en que que sin embargo no podemos dejar de creer. La unión política y económica debe tender a ser mayor, al igual que el número de miembros que la forman.

Aún así, para llegar a ser Europa debe de suceder algo que aún no ocurre.

Una Europa ciudadana

Para que este proyecto llegue a ser realidad, la iniciativa debe de partir de los propios ciudadanos, debemos ser nosotros mismos quienes nos sintamos europeos, quienes hablemos a los demás de Europa y les hagamos partícipes de nuestro sueño.

Precisamente, actos como el del próximo 25 de mayo son tan importantes, porque ese día todos vamos a decidir nuestro futuro y no podemos permitir que lo hagan otros por nosotros.

No debemos sentir que Europa es lo que nos imponen sino lo que somos, al igual que desde las instituciones no pueden tratarnos como números sino como ciudadanos, ambos debemos acercarnos los unos a los otros, que los políticos decidan lo que los ciudadanos quieren, y entonces el sueño será una realidad.

El futuro es Europa y nosotros lo haremos posible.


Y tú, ¿te unes a mi sueño?