26 de febrero de 2015

El increíble potencial humano: La creatividad

Creo que todos estamos cansados ya de oír discutir sobre qué carreras son las más importantes, las que tienen más salidas, sobre quiénes son más listos, si los de letras o los de ciencias, y, sinceramente, es un debate muy aburrido.

Y por eso vengo a reabrirlo.

¡Ey, ey, espera un momento! No te vayas, confía en mí, esta vez será diferente, de verdad.

Y es que lo que creo es que, a todos esos intelectuales que piensan que pueden decidir qué deben estudiar los demás para "triunfar en la vida", se les han acabado las ideas. Y ahí es donde está la clave, en las ideas.


El problema no está en qué carreras son mejores o cuáles nos deparan más salidas, sino la utilidad que le damos a estos conocimientos; me explico.

Durante mucho tiempo he visto a personas a las que los demás clasificaban como "listos", esos que sacan las mejores notas en clase pues, tras pasar horas estudiando, sabían recitarte el libro de pe a pa. Son los más aplicados, los que hacen todos lo que se les manda y por momentos llegan a parecer los estudiantes perfectos. La sorpresa llegaba cuando les soltaban de la mano, cuando el guión preestablecido se acababa y llegaba la hora de que ellos sean quienes lo escribiesen: era entonces cuando muchos de de ellos se perdían.

Esto me llevó a preguntarme si de verdad eran tan listos como aparentaban ser si cuando tenían que hacer algo por su propia cuenta, algo que nunca nadie antes les había dicho cómo hacerlo, no sabían avanzar. Entonces descubrí que había una gran diferencia dentro de ese grupo de personas "listas" a las que solemos meter en el mismo saco: esa capacidad de tomar decisiones por sí mismas.

Tenía ya a dos tipos de personas, las que eran simplemente listas, que eran las que sabían mucho pero que luego se perdían cuando el guión se acababa, y las que además eran inteligentes, las que sabían continuar por sí solas, descubrir a dónde les llevaba ese camino. ¿Pero qué las diferenciaba? Ambas tenían los mismos conocimientos, ¿por qué unas iban a ser capaces de lograr algo que las otras no podían lograr? Es en realidad algo muy simple: la creatividad.

"Capacidad o facilidad para inventar o crear." A decir verdad, la RAE me dejó algo decepcionado con esa triste definición. La creatividad es el mayor tesoro que tenemos los seres humanos, lo que nos diferencia de los animales y de las maquinas, lo que llevó a descubrir a los primeros hombres que, si usaban una lanza, podían vencer a las fieras de las que tanto tiempo habían estado huyendo, la que nos ha traído hasta donde estamos. Es lo que necesitaremos para lograr aquello que deseemos.

Te pongo un ejemplo. Imaginate a un físico, el mejor del mundo: conoce todas las teorías que se han formulado pues se lee veinte, qué digo, ¡cuarenta libros al día!, y tiene la mejor mente para realizar todas las operaciones matemáticas. Sin embargo este físico no tiene creatividad, no sabe hacer nada que no haya hecho alguien antes. ¿Qué crees que logrará ese físico? Poca cosa, ya te adelanto.

Los grandes genios de la historia, da igual en qué campo o campos estuviesen, han sido aquellos que han sabido diferenciarse del resto, que han ido un paso más allá, que han descubierto lo que los demás, por listos que fuesen, no habían sido capaces de ver. Esto nos lleva un paso más allá: la creatividad es la capacidad que nos permite diferenciarnos del resto.

La inteligencia, por tanto, es la que, usando esa creatividad, permite conectar aquello que sabemos, lo teórico, con los objetivos que queremos lograr, trazando así un camino que nos permite llegar hasta ellos.

Si lo he llevado al terreno de la educación en el comienzo es porque, precisamente, creo que lo que debemos de empezar por cambiar es la educación. Las escuelas deben de cambiar completamente, porque están avanzando en el sentido equivocado, dando cada vez más temario pero sin enseñar a los alumnos a procesarlo, a encontrarle una utilidad. Los institutos y las universidades tienen que dejar de hacer a gente lista para formar a gente inteligente.

El mundo no necesita personas listas, de esas ya hay demasiadas, el mundo necesita personas inteligentes, personas creativas, aquellas que sepan marcar la diferencia, que nos hagan avanzar.

Permitiéndome cerrar así el debate con el que inicié esta entrada, no se trata de ser de letras o de ciencias, se trata de, en aquello que hagas, saber diferenciarte de los demás, atreverte a hacer lo que los demás no han hecho.

No basta con ingenieros que sepan perfectamente cómo funciona un coche, sino aquellos que tengan ideas para diseñar uno nuevo, que contamine menos, que sea más seguro... que vuele. Se necesitan políticos diferentes, que sepan conectar con su tiempo, economistas que no se limiten a repetir las teorías que otros ya han propuesto, sino que sepan combinarlas y crear otras nuevas más desarrolladas. Quizá esté bien ver vídeos de personas imitando a otros cantantes, pero los verdaderos artistas que llegan a triunfar son quienes consiguen desarrollar un estilo propio. Está bien que haya médicos que sepan tratar las enfermedades cuya cura ya ha sido descubierta, pero lo que el mundo espera es la llegada de aquel que descubra la cura contra el sida, contra el cáncer.

¿Serás tú alguno de esos?