16 de junio de 2015

Cuando no hay España

Esta entrada va más allá de política, aunque seguro que muchos la confundirán. Quizá ese sea el tema del que quiero hablar, ni yo mismo lo sé.

Si algo tengo muy claro, es que todos saben quejarse, más bien diría que no hacen otra cosa. Yo el primero de todos, sin duda, para eso hice este blog, para quejarme, para criticar lo que, en mi opinión, está mal. Ese no es el problema, el problema es que a muchos se les ha olvidado (o no les da la gana) llegar al siguiente paso: el de proponer, el de mejorar las cosas.

Esta entrada no será al estilo Kennedy, "no te preguntes qué puede hacer tu país por ti,pregúntate qué puedes hacer tú por tu país". Que va, es mucho más simple, más realista, y más amargo: que la gente deje hacer a los demás, y que no estorbe.

Como decía, no dejamos de criticar a nuestros políticos, pero es posible que tengamos lo que nos merecemos. Quiero decir, nos roban, se ríen de nosotros como si fuésemos idiotas, sólo buscan que su paso por la política engrose su bolsillo... pero ¿Por qué nos ofende?

España no existe, España se perdió hace mucho tiempo. No sé cuándo ocurrió, sólo sé que hemos llegado a esto, quizá siempre haya sido asó, sólo sé que es lo que hay. Lamentablemente.

No somos un país, sólo somos un grupo de personas viviendo (que no conviviendo) en un mismo territorio que nos afanamos por hundir, por humillar y denigrar. Cuando se critica no se hace por mejorar, sino por el simple hecho de criticar.


Pitan nuestro Himno, y somo tan cínicos de convertirlo en un hecho político, de permitir que quienes nos insultan se hagan pasar por víctimas de una sociedad que les oprime. En cualquier otro país, quien pita el Himno es una vergüenza para cualquiera. Y eso no es ser fascista, no es ser ni de derechas ni de izquierdas, es defender a tu país. En cualquier otro país, los políticos se matan en los congresos, se insultan, se busca lo que sea por ganar al rival, pero cuando se trata del himno, de la bandera, todos lo defienden, unido, porque un himno y una bandera no representa a un partido político, a un rey o a una ideología, representa un país, a todos y cada uno de sus ciudadanos, y menospreciarlo es faltar al respeto a todos sus habitantes.

Pero en España no, en España lucir la bandera de tu país es ser facha. Puedes llevar la del Reino Unido en el protector del móvil, la de USA en la mochila y la de Jamaica en la camiseta, pero ni se te ocurra estar orgulloso de la tuya. 

En Venezuela, un país de gente maravillosa que, lamentablemente ha sido destrozado por una dictadura, cuando los políticos critican al gobierno desde la oposición y viajan buscando ayuda internacional, lo hacen con la bandera de su país, con la gorra que representa sus colores, de los cuales se sienten orgullosos, a pesar de todo. Porque una bandera no representa a unos políticos, representa a todas las personas que conforman un país.

En Brasil, los niños de las favelas que tan siquiera tienen para comer, cuando salen a la calle para jugar al fútbol lo hacen con la bandera de su país.

Otro caso que, me llama la atención,bueno, hablemos claro, me da asco, es todo lo relacionado con el caso de Irene Villa. No es sólo una chica que de niña sufrió un atentado terrorista que le arrebató las dos piernas y una vida normal, un ejemplo de superación, Irene Villa es uno de los casos más conocidos de cómo el terrorismo rompe vidas para imponer una ideología mediante el miedo y la violencia. Y mientras los políticos lo utilizan como una carta para sus intereses propios, nosotros frivolizamos con el sufrimiento de las víctimas, haciendo chistes sobre ellas y empalando a quien se atreve a denunciar la situación. Eso sólo se ve en estas fronteras a las que llamamos España.

Creímos que el fútbol, el deporte, era lo único que nos unía, pero eso fue en tiempos antiguos. Ahora permitimos que las mismas personas que desprecian nuestro país después vistan la camiseta de la selección y, por supuesto, cobren las millonadas que por ello se les paga.


Y nuevamente alguno dirá que estoy haciendo política, que si el derecho a decidir... No, no hablo de eso. No hablo de ningún partido ni de ninguna ideología, hablo de defender lo nuestro, de sentirnos orgullosos de ser Españoles, a pesar de todo, a pesar de lo mucho que tenemos que mejorar. Hablo de que los de izquierdas o de derechas, republicanos o monárquicos, rubios y morenos puedan llevar con orgullo su bandera, que más tarde se enfrenten por defender su ideología pero que, llegado el momento, se unan para defender lo mucho que tienen en común. De otra forma un país en el que todos permanecen constantemente enfrentados no tendría sentido.

Durante la guerra mundial los países se vieron enfrentados a un enemigo común, y todos sus ciudadanos tuvieron que unirse para pelear ante él. Mientras España había quedado destrozada por una guerra fratricida de la que ni aun habiendo acabado lograba reponerse. Y eso, por desgracia, es lo que hemos heredado, y de lo que de nosotros depende cambiar.

Cuando seamos capaces de defender lo nuestro unidos, independientemente de nuestra ideología, tendremos la legitimidad de criticar a quienes humillan nuestro país desde el propio poder. Hasta entonces, no seremos mucho mejor que ellos.