10 de febrero de 2016

La importancia del voto joven

El voto de un joven no vale lo mismo que el de un adulto. 
El voto de un joven es el suyo y el de los abuelos y amigos que convence.

Se suele tener el concepto, que en ocasiones es cierto pero desde luego no mayoritario, de que son los padres los que le dicen a sus hijos jóvenes qué deben votar, incluso les dan el sobre con la papeleta. No voy a negar que eso ocurra, pues conozco varios casos, pero la realidad mayoritaria es otra.

Los adultos, por lo general, no suelen defender un partido con tanto ímpetu como lo puede hacer un joven. Quizá incluso estén más informados que los jóvenes (no en todos los casos) pero entre los adultos prevalece esa regla no escrita de "el voto es secreto". Con los jóvenes no.

En muchos casos (y hablo de mayorías, no extendible a toda situación) los jóvenes interesados por la política "son de un partido" y lo defienden a muerte, mucho más allá de elementos racionales. Podéis leer más sobre ello en esta entrada.

Un joven al que le guste un partido, no sólo lo votará, sino que se sentirá parte de él y de verdad querrá que gane, y un joven, a diferencia de los más adultos, no tendrá problema alguno en intentar convencer a toda la gente que pueda de que vote a ese partido. Es parte de ese idealismo de creer que su acción puede determinar un resultado, idealismo que, cuando ocurre con miles y miles de caso, puede no ser tanto idealismo sino que determine unas elecciones.

Además, el voto joven suele ir en pack. No digo que todos los jóvenes voten a un mismo partido, pero sí que hay un partido que mayoritariamente logra estar de moda entre los jóvenes y es mucho más probable que le voten.

En las anteriores elecciones el voto joven empezó estando dividido entre Ciudadanos y Podemos, (hablo desde mi campo de visión, seguramente sesgado) pero en el último mes terminó decantándose por Podemos debido a su muy buena campaña dirigida a los jóvenes y el nulo esfuerzo por parte de Ciudadanos, que erró al pensar que las elecciones eran algo racional. Seguramente miles de jóvenes cambiaron su intención de voto en las últimas semanas y, con ello, también cambió el voto de muchas otras personas que, pasando la la política, votaron lo que más agradaba a sus nietos o incluso a sus hijos. 

También IU tiene muy ganado este voto joven, aunque su alcance, al ser un partido mucho más pequeño, es mucho menor. Pero sin este voto joven por estar "de moda" seguramente IU no estaría ahora en el Congreso.